jueves, 25 de septiembre de 2008

Confesiones post invierno

Por Muppet M


Es que necesito hacer catarsis: nunca vi Mary Poppins.

Me acuerdo del día en que no la vi: era un domingo por la tarde-noche, yo tendría 7 u 8 años y volvía de la quinta de una amiga. No sé porqué en vez de llevarme a mi casa, me llevaron a lo de mi amiga y mientras esperábamos a que llegara mi papá, pusieron el video de Mary Poppins. A los 3 minutos, tocaron el timbre. Desconozco por qué nunca me decidí a alquilarla y terminar con aquella interrupción infantil.

A veces me siento en desventaja, como quien oculta un secreto espantoso. Por ejemplo, cuando alguien dice "eso es calibrafiglístico" o como sea que dicen los que vieron Mary Poppins que son como los que hablan jeringozo, yo me río, así, haha-sisi, y por las dudas digo "sííí, yo vi esa parte" y me miran, porque, claro, quién no vio Mary Poppins.


martes, 16 de septiembre de 2008

Hábitat



Por M.I.

Está por empezar la mejor época de mi barrio. La primavera trae consigo el renacer de brillantes especies autóctonas: ya desde fines de septiembre es posible avistar los primeros peluquines, tan renuentes ellos a los fríos del invierno y tan campantes y felices cuando por fin sus dueños los sacan a la calle, a mirar a las señoritas desde las reposeras de plástico. Ah, las reposeras, qué maravilla y qué –si se me permite el lugar común- festival de colores desatan al abrirse cual pétalos de gardenias en amarillo, rosa, rojo y verde flúo, colores que jamás pasan de moda en mi barrio. Y junto a las reposeras y los peluquines, emerge la matrona-en-bata, reina y señora de las veredas primaverales. En un admirable caso de ósmosis y fotosíntesis, resulta que reposeras, matrona en bata y peluquines suman fuerzas para producir otro de los portentos naturales a los que estos meses nos tienen acostumbrados: el comentario. Nacido al calor del mate amargo, alimentado por las polleras demasiado cortas y protegido a la sombra de las tetas nuevas de aquella vecina, el comentario crece y se reproduce hasta que por fin despliega sus alas y planea orgulloso por sobre las paradas del ciento doce y el cuarenta y cuatro. Qué distinta es mi calle en primavera, con qué elegancia desparrama el polvo de la tierra seca donde antes sólo había charcos, aguas servidas y húmedas baldosas. Qué aires nos damos nosotros, los del barrio, cuando caminamos por nuestra plaza y, al pasar por delante del vivero, notamos que en el altar de la virgencita aún florecen las azaleas, en el fondo azul de los bidones de plástico, entre los montoncitos de hojas podridas y las últimas semillas que caen de los paraísos.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Cómo rastrear el pasado con las letras

Recomendamos esta nota realizada a Felito Bruzzone quien pronto sacará su libro "Los Topos".

Sí, sí, el pibe la rompe.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Mi astilla

Por Pablo

I
el país de mis valijas
en las distancias que separan los aeropuertos de casa
una semana en el central park
sin saber dónde descanso esto que llevo
mi familia es letra en la infancia
de un idioma lleno de números

II
a través de la ventanilla
buenos aires es un río
de boyas grandes
y el horizonte perturbado de tanto viajar en avión
otra vez poner los acentos
en la heladera
y ese imán que compré en el museo
junto a la foto de mi sobrina

III
te digo que te quiero
y después te muerdo las comillas te saco los paréntesis
y te echo a la calle
y te escupo
andate de acá
a buscar tus repuestos a warnes
tus pasacasetes usado
sandá a pasear un rato por vos
hasta que te calmes
y te entiendas y me entiendas
y ya basta

IV
hoy te extrañé amiga
sigo sin poder rayar el auto
de esa mujer que me lastima
y me ama
y vuelve a lastimarme
le cerraré un día la puerta en la mano
y sin querer me lastimaré primero
manos torpes siempre las mías

V
el viernes un amigo recordaba su infancia en campo de mayo
la maravilla de los fusiles
y los tanques desde la mirada de un niño
sin padres
el hombre con astilla

VI
siempre recuerdo esa noche de lluvia
que fuimos con mi familia
herejes todos
a saludar al Papa que venía a mediar por Malvinas,
la autopista custodiada de impermeables negros militares
que no nos dejaron subir

VII
Ese no es mi campo de mayo
el Papa nunca se detuvo
mi astilla es otra

martes, 2 de septiembre de 2008

A NY state of mind (2)

Por Muppet M

Una de las cosas imposibles en NY es poder estar en alguna parte. Para los que les cuesta quedarse en un solo lugar, NY es un gran colmo.
Dan como temblores porque hay que ir a todas partes, un zapping mental a cada cuadra, a medida que pasan los números (42, 43, 59, 82, 14, 23). Cada 50 metros cambian las ideas que van al costado como una jauría hambrienta, que sigue la pista muy de cerca, aún cuando la caminata sea en ochos, esquivando rejas del subte en las veredas.

Tratar de retener algo de esa autopista mental es imposible. Respirar hondo ese humo que sale del asfalto hasta cuando es verano, observar algo, tomar agua al menos.
Sentarse en algún escalón, pero ni las imágenes ni las ideas se detienen.

La visión en NY es borrosa, como arriba de un tren.

La ansiedad vuelve a arrastar de los tobillos y después alguien se pregunta dónde estuve y no es posible saberlo, porque se estuvo en todas partes al mismo tiempo y pasó un perro andaluz por las calles de Berlin antes de la guerra, en los ochenta donde todas las narices eran como las de Ivanna Trump, y como era verano no había tapados de visón, pero había nutrias en fotos y hasta un cachorro de antílope que había perdido a su mamá en un pueblito de Buenos Aires y en el zoológico del Central Park unos chicos daban de comer a un lobo marino.

***
Nos sentamos a la sombra, sobre el pasto. Charlamos durante horas. El tiempo pasa rápido, no hay manera de retenerlo.
You can´t always get what you want...
Empieza a lloviznar. Pintitas de colores. Y marcadores, lápices, crayones, papelitos chiquitos, como los que quedan adentro de la agujereadora. Y también grana multicolor.
El pasto del Central Park ya no es verde: es celeste, fucsia, violeta, plateado, amarillo.
But if you try sometimes, well, you might find...
No tengo fotos de eso, pero hubo un día que el pasto del Central Park fue de todos colores y alrededor, en todas partes, en el aire, las palabras se entrelazaron.
....you get what you need.

A NY state of mind (1)

Por Muppet M